El blog de José Luis

Diseñador | Escritor | Editor | Gamer | YouTuber … AKA El abuelo Kraken

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jueves

23

marzo 2017

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Eleaf iJust S: otra onda en el vapeo

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Llevo aproximadamente una semana utilizando un nuevo vapeador que compré en la página Beliquid. Se trata del Eleaf iJust S, un equipo de inicio/intermedio que tiene grandes prestaciones. Destacan la duración de su batería y la capacidad del tanque, pero también la generación de vapor de sus resistencias (algo que hay que tomar en cuenta si se es un budget vaper).

Sin ser un vapeador de tipo cloud chasing, el iJust S crea vaporadas muy destacables. Sus resistencias subohm cuentan con muy generosas entradas de líquido, perfectas para jugos de alta viscosidad. La resistencia montada de fábrica de 0.3 ohm, que es la única que he probado por ahora, funciona perfectamente para caladas boca – pulmón y directo a pulmón. La entrada de aire en la base es regulable con el anillo de goma que se incluye. Sólo basta quitar la goma para tener un atomizador directo a pulmón. El sabor mejora considerablemente al cerrar la entrada, perdiendo un poco en producción de vapor. Sin embargo, les puedo asegurar que comparado con el eGo AIO de Joyetech, es una mejor experiencia en el mundo del vapeo.

En cuanto a la batería, es muy duradera. Puedes dejarla conectada directamente a tu PC o a un cargador USB durante la noche, para salir con tu equipo por la mañana y regresar del trabajo por la tarde aún con bastante carga. Por supuesto, si eres de los que le dan duro al vapeo y te encuentras fuera de casa durante todo el día, tal vez sea mejor considerar un equipo que tenga dos baterías. La que trae el equipo, no se puede extraer. El MOD es prácticamente una batería con una rosca y un botón de disparo, con sus correspondientes circuitos electrónico para protegerlo de cortos. El principal beneficio de que no sea un vapeador AIO, es que podrás colocar un sinfín de atomizadores adicionales en la búsqueda de aquel o aquellos que más se acoplen a tus necesidades, incluyendo los RTA (tanque), RDA (dripeo) y RDTA (dripeo con tanque). Además, se puede utilizar en modo pass through, para que mientras estés frente a la PC, no tengas que esperar a que se cargue para echar de vez en cuando alguna calada.

El tanque del iJust S ofrece una capacidad formidable, nada menos que 4ml, el doble que su antecesor, el iJust 2. Esta fue una de las principales razones por las que me decidí a comprarlo, además de la excelente oferta mencionada en el vídeo. La otra mejora, es la entrada superior de líquido, que elimina la necesidad de desmontar el tanque para llenarlo -como pasaba en el modelo anterior-. Las entradas de líquido son muy generosas, por lo que no tendrás problema para usar pipetas y goteros de tamaño estándar. Otro de sus mayores beneficios, es la facilidad con la que se puede desmontar todo el tanque, lo que nos permite reemplazar el pyrex si se nos llega a dañar y a colocar nuevas tóricas de ser necesarias. Ocupa drip tips 510, por lo que nos podemos dar el gusto de cambiarlo por el de nuestro agrado.

Empero, hay que tener cosas en consideración. La primera de ellas es que es una bestia en consumo de líquido. Por supuesto, esto se debe más que nada a la resistencia que se usen en su momento. Con la que uso actualmente he consumido aproximadamente de 90 a 100ml en una semana, algo excesivo si lo comparo con mi experiencia previa, el eGo AIO (no quiero saber cuánto líquido consumirá la de 0.18 ohm). De hecho, me parecía que el RBA del Cubis era, de por sí, muy bestia para el consumo de líquido. Pues bueno, este es el triple. Da un gustazo ver las nubes que se forman pero, por el otro lado, quien aún no haya entrado a la alquimia va a gastar un dineral con un equipo como éste. Sin exagerar, en un mes te puedes estar gastando unos de 600 a 1,000 pesos en líquidos comerciales; así que la alquimia se vuelve una necesidad cuando se comienza a entrar a las ligas mayores.

Lo segundo es el tanque, del cual hay que tener mucho cuidado, pues una caída puede involucrar la pérdida del pyrex. Es buena idea contar con un pyrex de repuesto, en caso de emergencia. Sin embargo, en caídas cortas, como cuando se voltea el equipo y queda acostado en el escritorio, no hay que temer demasiado pues la goma que incluyen sirve como protección. Y como la batería es lo suficientemente pesada, sólo un tirón fuerte del cable puede voltear el equipo, cosa que no se puede esperar de los kits de inicio comunes que suelen terminar en el piso.

Concluyendo, el Eleaf iJust S es una excelente adición a la colección del vapeador, y podría decir que casi se hace obligatoria si tomamos en cuenta que nos permite acoplar otros atomizadores a la rosca del mod, lo que podría dar lugar a comenzar a explorar el mundo de los atos en sus diferentes marcas y presentaciones -yo le tengo ganas a la línea Cthulhu, por obvias razones-. Esto lo convierte en un kit intermedio, más que en un kit de inicio. El siguiente paso natural sería comprar un RDA y un ohmiometro, para comenzar a construir nuestras propias resistencias, e internarnos de lleno a los sabores para crear líquidos más complejos e interesantes. En mi caso, ha remplazado por completo al eGo AIO, aunque pienso usarlo en pruebas de líquidos posteriores.

viernes

25

noviembre 2016

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Si no fumas, no vapees

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Tener una adicción no es asunto de moda, damas y caballeros. Hay que hablarlo a la gente que nos ve con los vapeadores, sobre todo a los jóvenes que lo ven tan atractivo (sí, eso de soltar nubarrones es muy llamativo). Por ello voy a mencionar una regla de oro, que espero que quienes buscan información al respecto, la tomen con seriedad, la analicen y, de ser posible, la adopten:

“SI NO FUMAS, NO VAPEES”

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No, no importa si buscas e-liquids con cero nicotina y quieres probar ese mundo de sabores que ofrece el vapeo. Querido amigo no fumador, joven o mayor: no están hechos para ti. Y ahora te explico por qué.

La realidad es que los vapeadores estamos sustituyendo el tabaquismo por la nicotinomanía, que en sí es aceptar que tenemos una adicción por la nicotina, la sustancia adictiva que está en el tabaco, pero rechazamos el continuar consumiendo cigarrillos. Esa es la base principal por la que si no fumas, no debes vapear. Esto existe porque es un remedio al daño que nos hacemos los fumadores que estamos muy enganchados a la nicotina. Porque hemos probado parches, chicles, terapia psicológica, y nada ha sido suficiente para impedir que volvamos a fumar. Excepto el vapeo.

Vapear no es una actividad de cero riesgo. Si bien el propilenglicol y la glicerina vegetal de grado comestible son sustancias inocuas en la alimentación, no hay suficiente información sobre el daño que podrían causar a largo plazo al ser aspiradas en forma de vapor. Y a esto debemos agregar los aromas o saborizantes, que aunque son comestibles, de mismo modo no se sabe qué cambios podrían causar en el tejido pulmonar. Por eso, vapear no es para no fumadores. Los ex-fumadores que eligen el vapeo, vapeadores, han elegido el mal menor, que es sustituir el humo del tabaco -con sus más de 5,000 químicos, 70 de ellos precursores de enfermedades pulmonares y/o cancerígenos- por tres sustancias base, que a corto y mediano plazo pueden salvar vidas. Y sí, el vapeo ha salvado vidas, como se puede constatar en miles de testimonios de vapeadores que se han subido a YouTube. Incluso gente mayor, que ha pasado por tratamientos contra el cáncer. Pero insisto: si no eres fumador, el vapeo no es para ti.

Los fumadores que elegimos el vapeo, lo hacemos conscientemente y sin deseo de llamar la atención. Lo hacemos porque estamos valorando nuestra salud (algo que denostábamos o no nos importaba como fumadores) y porque no hemos encontrado una forma más efectiva para quitarnos la fijación oral que nos dejó el cigarrillo. Es así de simple.

A los jóvenes: existen formas sanas de llamar la atención, y vapear no es una de ellas. Elijan su salud, no una moda. Los vapeadores rechazamos que este procedimiento sea considerado una moda o una nueva forma de ingerir drogas. Se trata de un sustituto que tiene un potencial maravilloso para convertirse en una verdadera terapia para eliminar el hábito de fumar. A los médicos: es bueno que tengan sus dudas al respecto, pero es mucho mejor que las investiguen usando el método científico. Después de todo, tantos testimonios no pueden estar equivocados.

miércoles

16

noviembre 2016

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Chivo expiatorio

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Me despierto sobresaltado. Mi madre ha entrado a la habitación para recoger la basura de mi papelera, y cual si se tratara de una pepenadora, ha buscado en el interior de una bolsa opaca y anudada. Surge un reclamo luego de que halla dos cajetillas llenas de colillas y ceniza. Me culpa de la tos que ha estado padeciendo desde hace una semana, y no importa que le diga, no puedo convencerla de que esa basura ha estado ahí por más de dos semanas, incluso cuando la habitación no huele a humo.

Me pongo mal y comienzo a subir mi tono de voz hasta el punto de gritarle, de faltarle al respeto. Ella se lo ha aguantado todo, pues no la he dejado que me cierre la puerta de la habitación en la cara, después de hacerme chivo expiatorio de un malestar del cual estoy seguro que no soy responsable. Tengo sobrepeso, no me encuentro bien de salud, pero he comenzado a cambiarlo; y, sin embargo, no le es suficiente. Ella no busca quien la cure, sino quien se la pague. Yo no voy a hacerlo.

No tiene idea de lo que significa tener una adicción, al menos otra que no sea la adicción a sus medicamentos, a llamar la atención mediante la mortificación y la pena ajena. Es mi madre, lo entiendo, pero ella no parece comprender que cada cabeza es un mundo y que no todos pueden valerse sólo de la fuerza de voluntad.


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Un kit de inicio al vapeo, para caladas de boca a pulmón (la mejor forma de disfrutar los sabores de tus e-liquids).

Llevo poco más de una semana sin tocar un sólo cigarro, ni para pasarle la cajetilla a mi tallerista; y al menos cuatro semanas desde que compré el cigarrillo electrónico eGo AIO, confiando en la calidad de la marca Joyetech y la serie de estudios realizada en Inglaterra que confirma que el cambio de fumar a vapear salva vidas y puede reducir el consumo de nicotina de forma efectiva. He dejado de padecer los síntomas del fumador crónico: tos, dolor en el tórax e irritación de las vías respiratorias.

No es mi primer acercamiento a los e-cigs. Antes la oferta era baja y de precios onerosos; y sin distribuidores locales de los e-liquids, fue fácil recaer en los análogos (mucho más accesibles por encontrarlos en cualquier miscelánea). Los años han pasado y el cigarro electrónico ve una nueva época de oro, opacada sólo por las decisiones desinformadas de la OMS y los mezquinos intereses de las farmacéuticas, que lucran de una enfermedad que se ha convertido en una pandemia. Por fortuna, existe una comunidad bien formada y cada vez más numerosa de exfumadores, ahora vapeadores, que no sólo comparten su experiencia personal sino que difunden los casos de muchas otras personas.

Fumar, a pesar de ser llamado ‘vicio’, en realidad es una enfermedad, una adicción a una de las 5,000 sustancias que se encuentran en el humo del cigarro. Paradógicamente, no es la nicotina la que mata (al menos no en la cantidad que se fuma, y aún siendo un fumador pesado). Las autoridades de salud pública han clasificado unos 70 de estos componentes como las posibles causas de las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, como el cáncer de pulmón, enfermedades cardíacas y enfisema. Pero no la nicotina…

Si eres un fumador activo, de esos que deben tener una dosis diaria ‘sí o sí’, te invito a que conozcas el vapeo. De entrada es algo distinto, pero si has ido a una discoteca o antro, probablemente no sea algo tan ajeno. ¿Alguna vez viste inundada la pista de un ‘humo’ inodoro y de gusto medio dulzón? Bueno, esa es la base que sirve al vapeador. Se trata de una mezcla de propilenglicol y glicerina vegetal -en la mayoría de los casos-, ambos de grado alimenticio, que puede o no contener algunos mililitros de nicotina de grado farmacéutico -altamente diluida, al punto que no llega a constituir ni el 2% del líquido-. A esta sustancia conocida como e-liquid, se le suele añadir algún aroma comestible soluble en agua y, por consecuencia, carente de diacetilo. Este líquido se evapora por medio de unas resistencias que luego de pasarle una corriente se ponen al rojo vivo. Se trata, en definitiva, de una mezcla muchísimo menos nociva que el humo del tabaco, y que además tiene el potencial de graduarse para reducir paulatinamente el consumo de nicotina, hasta abandonarlo del todo.

Hay incontables testimonios de vapeadores en toda la red, y podemos ver que las opiniones negativas -de exvapeadores- son nulas o tan bajas que no son significativas para calificar a esta actividad como nociva, al menos no en al grado del tabaquismo. Si algo podemos asegurar es que cuando el fumador pasa por completo al vapeo, se extingue el término tabaquismo, y pasa a ser un usuario de nicotina o nicotinómano. El dejar por completo el consumo de la droga, depende entonces del programa que se plantee el mismo usuario, porque no hay autoridad sanitaria que pueda velar para que esta actividad se convierta un método, no solamente aceptado sino reconocido para dejar de fumar.

Como lo podemos confirmar a través de estos testimonios, incluso de gente que padeció algún tipo de cáncer, al principio es complicado adoptar este medio como sustituto del cigarro, básicamente porque no sabe a lo mismo. Aunque existen aromas tabaquiles, mezclas de aromas que simulan muy bien el sabor de la hoja de tabaco, el vapor no sabe a humo. Hay que hacer uso de la fuerza de voluntad para aceptar el cambio hacia algo limpio, con una variedad casi interminable de sabores, que van de los tabacos a las mentas, de los dulces a los postres, de las bebidas a los líquidos más estrafalarios cuya mezcla es sencillamente única. Se trata de un nuevo apartado culinario, donde el vapor nos transporta a experiencias especiales, haciendo verdadero uso de ese rush de dopamina que causa la nicotina para disfrutar aún más lo que detecta nuestro paladar.

Por supuesto, el objetivo es dejarlo después de un tiempo, o vapear en cero nicotina. Algo recomendable, sobre todo para los exvapeadores nerviosos, es llevar siempre a la mano un kit de inicio con la batería bien cargada y un gotero con el e-liquid de su preferencia. Muchas veces, no es precisamente la nicotina la nos hace recaer, sino la fijación oral, el aspecto psicológico de la adicción.

Dejar de fumar, sí se puede, y tú eliges el método. Yo te comparto algo que me ha funcionado antes y me está funcionando nuevamente.

miércoles

6

enero 2010

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Adiós al tabaco… ¡bienvenido, e-cigarette!

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Para no hacerla de emoción, esto fue lo que me trajeron los Reyes Magos: ¡un cigarrillo electrónico! Aunque la verdad es que no me lo regaló nadie y que me lo regalé yo mismo. Era algo que planeaba adquirir desde el año pasado; y desde hoy, se ha convertido en una excelente opción para abandonar de lleno el nocivo hábito de fumar tabaco, sin sufrir el terrible síndrome de abstinencia. 😉

Soy fumador desde 1994, cuando cumplí la mayoría de edad. Sé que lo que me impulsó ha hacerlo, fue la búsqueda inconsciente de la aceptación en mi círculo social. Fue hasta el año 1999 que comencé a notar el mal que me estaba haciendo, pues me había convertido en un fumador pesado (mi promedio en ese tiempo, era de veinte cigarrillos diarios). Comencé a usar parches de nicotina; y dejé de fumar durante un año y medio. Pero tuve una recaída, que llegó hasta el día de ayer, con un promedio de consumo de diez cigarrillos diarios.

A mis 33 años de edad —casi treinta y cuatro—, la verdad es que estaba exponiéndome a un infarto; y no dudo que después de quince años de ser un fumador pesado, tenga algún grado menor de EPOC. Mi respiración se ha vuelto un poco forzada y hasta desagradable, podría decirse. Vapear es, desde mi perspectiva, mucho menos riesgoso que seguir fumando; y me da la oportunidad de dejar el hábito con tranquilidad. Pero aún más importante es que si recaemos en nuestro objetivo, vapear es la opción más sana. Tener un e-cigarette a la mano, es más inteligente que exponernos a consumir tabaco.

En el mercado, hay un sinfín de modelos. Desde aquéllos que imitan en apariencia a un cigarrillo regular, hasta los que simulan ser objetos más inofensivos, como un bolígrafo. En mi caso, me he inclinado por el modelo más común: el que imita a un cigarrillo. Además, el cargador imita a una cajetilla; y lo mejor es que se puede recargar conectándolo a un puerto USB. Tanto cargador como cigarrillo, tienen baterías recargables de litio; que como sabemos, tienen una vida útil de aproximadamente seis a doce meses.

El precio fue relativamente alto, tomando en cuenta que se paga de una vez: $800 pesos, ya con envío a Ciudad de México desde Ciudad Guadalupe, Estado de Nuevo León. Además, he comprado un gotero de 10ml de sustancia sabor menthol, con un nivel alto de nicotina (como cualquier cigarrillo lo tiene). El frasco tiene una duración promedio de entre 200 a 300 cigarrillos comunes (de 10 a 15 cajetillas), por sólo $100 pesos.

Hagamos cuentas… ¿cuánto cuenta una cajetilla de cigarros, actualmente, en México? $30 pesos. Esto es un gasto de $450 pesos mensuales… en veneno. A mediano plazo, el ahorro es enorme; y los beneficios a la salud, invaluables.

El vapeador personal, término más adecuado del dispositivo, consta de tres partes: una batería, que puede o no ser recargable (hay modelos desechables, muy poco recomendables); un atomizador, que es el encargado de evaporar la sustancia; y, un cartucho o boquilla, que tiene en su interior una microfibra resistente al calor (normalmente empapada de alguna sustancia, con o sin nicotina).

Seguramente te estarás preguntando si tiene el mismo sabor que el tabaco, si hay combustión, si es contaminante, etc. Más adelante les platicaré sobre sus propiedades, en un video; pero por ahora puedo adelantarles que definitivamente es mucho más sano que seguir fumando tabaco. La sustancia base de este producto, hasta donde se sabe, no es causa de cáncer o EPOC; y la nicotina, aunque es el agente adictivo —¡la droga, vaya!—, no es causa de dichas enfermedades.

Más adelante les presentaré un video en donde describo con mayor detalle lo que es y lo que no es este artefacto.