Ayer me topé con un malware muy asqueroso y muy bien diseñado. Se trata de Data Recovery, que estaba instalado en la laptop de Walter Jay.
Data Recovery se comporta de la siguiente manera: una vez que se ha instalado y después de un reinicio, generalmente forzoso, modifica una serie de claves del registro de Windows, con la finalidad de crear un escenario catastrófico para el usuario promedio. Lo que sucede enseguida a los ojos del operador del sistema es aterrador: todos los iconos del escritorio desaparecen, así como todos los archivos personales de todos los usuarios registrados en la computadora afectada. Las funciones normales del equipo han sido alteradas. Ya que no se puede activar el Administrador de Tareas ni se puede acceder al registro de Windows; y lo peor de todo es ese programa que se activa automáticamente y que nos dice que todo va mal en nuestro disco duro, abriéndonos una infinidad de ventanas de información periódicamente, y saturándonos la memoria.

Debo decir que yo casi me lo creí. El programa parecía bastante real, con una interfaz profesionalmente realizada, pero en el área de notificación no aparecía por su nombre: Data Recovery. Aparecía nombrado con una serie de caracteres aleatorios. Esto fue lo primero que me hizo pensar que se trataba de un engaño. Lo segundo fue que al llamar al Administrador de Tareas, éste sencillamente no respondía. Comencé a sospechar que los archivos del escritorio no habían sido borrados cuando al abrir la carpeta de Usuarios me la encontré vacía. Un Windows sin usuarios loguea como usuario Invitado. Y como era evidente que estábamos logueados en la cuenta de Walter, por el icono que se mostraba en el menú de Inicio (al cual por cierto le faltaban todos los accesos directos) determiné que el programa que estábamos observando era el origen del problema. Así que comenzamos a buscar la solución en la web. Por fortuna dimos con ella en el sitio Spyware Help Center. Si tienes este problema, te aconsejo que lo visites ahora mismo. La solución es muy sencilla.
Cabe mencionar que aún cuando elimines este malware, tendrás que realizar algunos cambios manualmente e instalarte unos cuantos programas para evitar que algo semejante se vuelva a repetir.
Primero que nada, deberás volver visibles los archivos que fueron escondidos a tu vista. Para ello entra a la unidad C: y selecciona del menú Herramientas la opción Opciones de Carpeta. Cuando se abra la ventana, da click en la pestaña Ver, y de las opciones de Configuración avanzada selecciona Mostrar archivos, carpetas y unidades ocultos. Esto volverá a mostrarte todo lo que había quedado oculto a tu vista (verás los iconos semi-transparentes, lo cual es una indicación de que se encuentran ocultos).
Si vas a la carpeta Usuarios en C:, te darás cuenta que en el interior se muestran los contenidos en este estado. Lo único que has de hacer es seleccionarlos, sacar el menú contextual con un clic derecho e ir a Propiedades, para finalmente deseleccionar la opción Oculto en la ventana emergente. Se te dará a elegir si deseas que aparezcan sólo los iconos seleccionados, o que se hagan visibles todos los archivos y sub-carpetas dentro de las carpetas seleccionadas. Yo elegiría esto último, para no tener que estar repitiendo pasos (si después deseamos que alguna carpeta o archivo permanezca oculto, podemos revertir el cambio).
Ahora bien, queda volver a activar los accesos directos del menú Inicio. Para ello hacemos clic derecho sobre el mismo y elegimos la opción Propiedades. En la ventana emergente hacemos clic sobre el botón Personalizar… lo que nos lleva a una ventana emergente secundaria. Ahí seleccionamos las opciones que deseamos que se muestren en nuestro menú, y una vez que terminamos, damos clic a Aceptar; y nuevamente, Aceptar. Al hacer clic sobre el menú Inicio te darás cuenta que las opciones han quedado restablecidas; exceptuando por los iconos de los programas, que deberás anclar manualmente, uno a uno.
Para evitar que algo semejante vuelva a ocurrir, necesitarás instalar al menos tres programas: avast! Free Antivirus, Spybot-S&D y Comodo Firewall for Windows. El primero de ellos es uno de los mejores antivirus; el segundo es un buen antispyware, y el tercero es, sin duda alguna, el mejor cortafuegos que se ha programado hasta el momento. No tendrás que pagar nada por ellos, y una vez activos será casi imposible que se te instale alguno de estos perniciosos programas, a menos de que tú mismo lo permitas.
Mi recomendación final sería la que siempre les doy a los clientes que me llaman por estas cuestiones: hay que crearse una serie de buenos hábitos cuando operamos un equipo personal, en donde almacenamos datos sensibles relacionados con nuestro trabajo y nuestras finanzas.
Imaginemos que la PC es nuestro hogar. ¿Ustedes dejarían entrar a cualquiera y permitirle andar libremente por este? Algo sí sucede cuando instalan un software desconocido, que dice hacer esto o lo otro, pero no tenemos la certeza de ello. Las principales rutas de acceso del spyware y el malware son las llamadas barras de navegación que dicen ampliar las características de nuestro browser. Lo cierto es que no todas son confiables, y que más bien son todo lo contrario, ya que envían datos de nuestras preferencias en la web a sepa usted cuántas personas y con qué intenciones, además de que tienen agujeros por los cuales se pueden colar estos bichos e instalarse en nuestra computadora.
Siempre conmino a los padres que hablen con sus hijos, normalmente adolescentes sin malicia, sobre los buenos hábitos en la web. Hay sitios que parecen inofensivos, pero al exceder a ellos nos instalan malware, que después termina por inutilizar la computadora y darnos dolores de cabeza (si no es que incluso pudiéramos caer en la trampa de darles los datos de nuestra tarjeta de crédito).